martes, 24 de julio de 2012

restos...

Cuando parece que el discurso de los recortes no nos deja otra opción que agarrar bien lo nuestro para no perder más, me encuentro el mismo día con dos personas dispuestas a darse. Y digo darse, porque tal vez ser y tener no están tan desligados. Un hombre que me dice que es consciente de que pronto comenzará a tener problemas de salud, que está comenzando a sentirse mal porque asume que ha llevado una vida poco saludable y que se entrega a su hijo a cada segundo, o una mujer podría pensar en una nueva vida sin compromisos que decide dar todo lo que tiene, incluso cuando esto significa una incertidumbre total para su futuro económico.  Además del rencuentro con una amiga del alma, gratuito, inesperado y tan deseado por mi corazón... son restos de esperanza que me hacer seguir creyendo en el ser humano, en el amor y en la generosidad de la vida.